¿Quién escribe esto?

Javier


Aterricé en el mundillo de ganar dinero en Internet a principios de 2011. Un año más tarde creé este blog para compartir aquello que iba descubriendo y, también, ordenar un poco mi cabeza, porque la cantidad de páginas que manejaba por aquel entonces desbordaba con mucho mis carpetas de favoritos. Probaba todo lo que se me ponía por delante, daba igual el tipo de sitio.

Si al principio intentaba trabajar todas las páginas posibles (ya se sabe, todo suma), con el tiempo me fui cansando de tanta diversidad y empecé a descartar métodos. Básicamente quería algo que supiese que iba a seguir ahí al cabo de X meses o años y que no me obligase a referir constantemente para obtener ingresos. Me costó encontrarlo, no creas. No veo nada malo en referir, pero ciertos métodos te obligan a empezar de cero una y otra vez, y eso te quema a ti y quema a cualquiera que te lea.

Obviamente, los cambios de preferencias se vieron reflejados en el blog: monedaamoneda.com tiene ya poco que ver con aquel primer bosquejo que abrí en Blogger. Entonces en el blog tenía cabida prácticamente cualquier método que me diese por utilizar, y ahora el contenido se limita casi en exclusiva a las plataformas crowdsourcing. Las plataformas te pueden generar algún cabreo que otro, pero por lo general no dan sustos. También resultan más rentables para la gente que acaba de aterrizar en el mundillo, y de lo que se trata es de hablar de cosas útiles. Alguna que otra página del pasado se conserva, pero eso, contadas. Ni me gusta perder el tiempo, ni me gusta hacérselo perder a los demás.

Por dejar algún dato al margen del propósito del blog, llegué al planeta a finales de los 70 en Madrid, donde resido actualmente tras unos años recorriendo el territorio peninsular. En esto de crear sitios web empecé a finales de 2000, de manera totalmente autodidacta. Nunca ha sido mi ocupación principal, pero tiene cierto encanto poner en marcha proyectos en Internet. Creo que hoy día es la mejor forma de compartir. De formación soy técnico en comercio. No hablo de aficiones porque me canso rápido de ellas. Seguramente lo que diga hoy habrá cambiado dentro de un año. Cuando las cosas dejan de aportarme, las aparto.

No me prodigo apenas en redes sociales porque, honestamente, me parecen una pérdida de tiempo y energía. Por tanto, no dejo aquí enlaces a perfiles personales, pero si necesitas decirme algo mantengo abierta la página de Facebook.